Roberto René Velasquez García
Lo infantil, el poeta, el estilo.
El presente ensayo surgió por las preguntas que suscitaron las lecturas del seminario “La infancia: abordajes psicoanalíticos y filosóficos”, específicamente en una rama de mi interés sobre lo infantil y lo poético, su relación con el estilo. Un ensayo de una investigación más amplia por venir.
¿Qué sucede, Infancia?
Preguntarse por la infancia implica apuntar al enigma, la infancia como un tiempo que emerge y no deja de ser, tiempo que se articula en el presente y opera en el sujeto desde su constitución. Bernarndo Tanis comentará que lo infantil remite a la inscripción y sus marcas, “la dimensión inconsciente de la subjetividad humana”. El tiempo prehistórico que Freud hablaba de la infancia remite a la perdida originaria del objeto amado, a partir de ahí serán “reencuentros” con este, siempre fallidos, siempre incompletos, siempre en falta; de ahí a que lo infantil también tenga su (in/ex)tima relación con lo sexual.
La idea institucionalizada de la infancia como una etapa de crecimiento o un periodo de la niñez supone un agotamiento en la definición y un ideal que se replica dentro del imaginario por las prácticas que lo constituyen. Así, el cuidado y la forma de pensar la niñez, depende de la institución que enmarque sus tratos y políticas; hoy la infancia es pensada desde un marco institucional, es vista como un periodo de inocencia y tránsito para el adulto por venir, es un no-lugar. Como señalan Corea y Lewkowicz: “No hay infancia si no es por la intervención práctica de un numeroso conjunto de instituciones modernas de resguardo, tutela, y asistencia de la niñez” (p. 13). Sin embargo, pensar la infancia desde estos moldes implica sus rupturas con las manifestaciones contemporáneas de “lo infantil”; niños asesinos, infantes-sicarios, niños con consumos problemáticos.
Pensar la infancia desde otro lugar, implica designar un conjunto de sentidos los cuales necesariamente se verán sustituidos por nuevos imaginarios. Esto supone designar algo que se perderá con las nuevas manifestaciones de lo infantil. El régimen imaginario de la infancia, como un estado de inocencia y desarrollo, encuentra sus fallas y limitantes en la infancia misma.
La infancia podría pensarse como un significante, comenta Minnicelli, pues no habrá una teoría que la abarque y, al tomarlo como un significante implicaría “que la misma será definida desde la posición subjetiva del hablante” (p. 184). La infancia y lo infantil permitiría apalabrar la experiencia y la definición desde una singularidad del hablante. Aquel tiempo donde lo infantil aparece y donde todo proceso analítico debe transitar, como comenta Tanis, abre la posibilidad de pensar la infancia más allá del borde institucionalizado, y volver al juego de “sentidos” que remite a la ausencia de un significante Amo que lo delimite, abre también a la posibilidad de esta “aptitud po-etica” que comenta Levin, como este habitar poético del lazo social sobre ese sensible mundo-otro de lo impensado y lo inesperado.
En este sentido la aptitud po-ética podría pensarla junto con el “Estilo” que comenta Bajtin en la creación literaria. El estilo singulariza la escritura y al enunciado, implica la creación de un nuevo discurso dentro de los semblantes Amos de la escritura. La dimensión individual del hablante entra en el enunciado, mismo que carga con una raíz histórica-tradicional del “género discursivo”; lo cambia, lo modifica y lo singular-iza. Asi la infancia no pasa a ser algo sepultado en un tiempo anterior, sino que emerge constantemente en la vida del sujeto, la intervención de una lengua que tiene sus efectos en el presente y donde el sujeto no se reconoce, donde quedaron registradas estas marcas del traumático encuentro con el Otro, pero que ahora pasan a singularizarse.
Alicia Killner comenta:
Después de todo, lo infantil podría ser el recorrido de un análisis que, no pudiendo liquidarlo del todo –no hay tal pretensión, sin duda–, lo transforma en algo que perdura en el sujeto, en el mejor de los casos como eso que llamamos el estilo.
¿Qué es aquello que perdura en el sujeto? ¿Cuál es el lazo entre poesía e infancia? Estas son algunas preguntas que me suscitan el ensayo de Alicia. La composición de “Infancia” en sus raíces etimológicas delimita un margen de puro lenguaje: el niño, aquel que es dicho, aquel que no habla y debe ser hablado por Otro, conlleva la visión dominante de la Infancia, hace de esta una población por formar, sin siquiera poder pensarla como capaz de articular la palabra, se corta y se segmenta desde una visión epistemológica que la concibe como incapaz de decir algo, sino lo contario a ello; habrá que darle forma a la infancia desde el estilo del Amo.
El Otro articula un discurso en el cuerpo del infantil-sujeto dejando huellas imborrables que devendrán en una búsqueda por el objeto perdido, esas marcas que dejaron su paso, esa búsqueda es el testimonio de un tiempo mítico, el fantasma edípico que estructurará el devenir con algo que aconteció en un espacio distinto al que se cree perseguir.
El sujeto opera en tres tiempos no lineales siguiendo lo comentado por Killner, se ve envuelto en una lógica que lo divide, segmenta y repite, cada uno representado anteriormente por un Dios; el tiempo devorante cronológico (Kronos), el tiempo del instante-sorpresa (Kairós) y el tiempo que retorna infinito (Aion). La infancia no operaria como un tiempo pasado, sino como la forma misma de la marca al ingreso del lenguaje, de ese tiempo mítico que sigue siendo y perdura en la búsqueda incesante del objeto-deseo.
La infancia en su devenir pone en juego al lenguaje y la palabra del Otro, así como el poeta juega con las imágenes e impresiones, el infante juega con la lengua, articula otras impresiones separadas del decir materno, el gesto de lo infantil reside en el peculiar “estilo de jugar con la lengua”, la sonoridad y rítmica que ahí pueda acontecer, el laleo seductor que marca el ritmo del poeta.
El poeta y el niño (así también el filósofo) ponen en duda la razón, la suspenden en el juego de la lengua moviendo los sentidos, quitando el aparente lazo hegemónico de la palabra-cosa, del hecho con la respectiva interpretación unívoca para abrir una gama de sentidos-otros, de una realidad distinta; la apertura del mundo infantil, que implica el “hablar del cuerpo”, habitar poéticamente en este lazo social.
Por ello no apuntaría a la “voluntad del creador literario” que incentiva a una operación de ruptura con las oraciones comunes para crear versos o escritos distintos de la tradición, considero que esta operación no tiene que ver con la des-automatización de la lengua obligada en el quehacer poético con los recursos retóricos (comúnmente) utilizados: el hipérbaton y el salto semántico. El Estilo no reside en la aplicación de los recursos liter-arios sino en la Infancia; significante que singulariza la historia del hablante.
Amanece en medio de mí; en un lado se quedan el
[parque y los almendros,
el río, la torre de la iglesia, la ciudad de mi infancia, los
[juegos olvidados;
¿en qué orilla me quedo mirándolos?
Es todo,
yo iba a decir algo, yo iba a inventar algo.
José Carlos Becerra. La otra Orilla.
REFERENCIAS
Bajtín, M. (1982) El problema de los géneros discursivos. En Estética de la creación verbal. Siglo XXI. pp. 248-293.
Becerra, J. C. (2006) La hora y el Sitio. Gobierno del Estado de Tabasco. https://culturatabasco.gob.mx/wp/wp-content/uploads/2020/07/la-hora-y-el-sitio-becerra.pdf
Corea, C. & Lewkowicz, I. (1999). ¿Se acabo la infancia? Ensayos sobre la destitución de la niñez. Lumen.
Freud, S. (1907) Tres ensayos sobre teoría sexual. Amorrortu. VII.
Killner, Alicia. (2021). Lo infantil, un nombre de la verdad. Calibán. Revista Latinoamericana de Psicoanálisis. Vol.19 (12), p.32-40. Descargar en: https://calibanrlp.com/wp-content/uploads/2021/11/caliban_C19_esp.pdf
Levin. E. (2003). Discapacidad, clínica y educación. Buenos Aires, Nueva Visión
Minnicelli, Mercedes. (2009). Infancia, significante en falta de significación. Educação em Revista | Belo Horizonte | v. 25 , págs. 179-202.
Tanis, Bernardo. (2021). Lo infantil: sus múltiples dimensiones. Calibán. Revista Latinoamericana de Psicoanálisis. Vol.19 (12), p.14-31. Descargar en: https://calibanrlp.com/wp-content/uploads/2021/11/caliban_C19_esp.pdf

